domingo 20 de septiembre de 2009

Salvemos Bellavista. La destrucción de una barrio tradicional.

El sitio web comunitario Ciudad Viva está organizando una campaña que promueve la protección y declaración del Barrio Bellavista como zona típica. Esto ya que la inconciencia urbana está destruyendo su cualidad de barrio, con la construcción de edificios de enorme altura que nada tienen que ver con las tradicionales viviendas del lugar.


El nuevo edificio de la Universidad Santo Tomás, es el ejemplo más claro y grosero de la falta de respeto hacia un barrio que ha sido por tradición de baja altura y a escala humana.


Dejo acá el enlace para que apoyen esta causa, firmando esta carta.


Fin del viaje. La abandonada estación de Mendoza.

No estamos solos en nuestra negación del pasado. En un reciente viaje a Mendoza visitamos con mi mujer la estación de Mendoza, abandonada por completo y cuya estructura luce firme aún. No existe explicación que pueda avalar la eliminación de este trazado de ferrocarriles que unía esta ciudad con la capital argentina, Buenos Aires. Acá llegaba también el tren desde Chile. Aquel recorrido que, en un bello viaje, partiendo desde Los Andes, cruzaba por la cordillera entre puentes, túneles y quebradas.

No hay duda que debe haber sido una bella estación. Luce pequeña, pero muy bien equipada. Muchas vías comienzan a abrirse al acercarse la estación, una caseta de cambios de vía, una tornamesa y un galpón de reparaciones aparecen paulatinamente a su costado.

Aún se conserva la señalética en varios puntos del antiguo recorrido y un puente que unía ambos lados del andén.

Estructuralmente luce bastante sólida, por lo que no sería difícil reconstruirla. Solamente es un problema de voluntad. Esperemos que no pase lo que ha pasado con muchos edificios históricos en Chile… no hace falta decir qué.


Adjunto un texto aparecido en el foro SkycraperCity:

“las fotos sras y sres (q dicho sea de paso que buenas tomas) muestran el desastre de un incendio (in-ten-sio-nal léase casa silaba) que destruyó esta antigua estación de trenes que data de 1908/10 que fue declarada de patrimonio de la provincia (si señores lean bien). Este lugar albergaba parte del archivo histórico de la provincia, y había sido restaurado en el 2000 en un programa de recuperación y puesta en valor de la propiedad (aunque fue pesimamente restaurado ignorando sus formas originales) y de alli su llamativo color. Pero cayó presa de este incendio reciente y nunca más fue tocada y alrededor de ella creció una villa miseria (afortunadamente erradicada) por tanto un edificio histórico fue dejado al mas completo abandono y presa de los elementos y el vandalismo....por tanto las fotos muestran el estado vergonzoso de un bien que supuestamente está protegido por el gobierno....verguenza debería darnos....”

Fuente: www.skycrapercity.com



Industrialización en Puente Alto. Farmoquímica del Pacífico.

Casi todos los domingos era habitual salir a pasear por el camino que va al Cajón del Maipo. Mis abuelos nos llevaban a pasear en su Kleinbus –que ahora ha pasado a nuestras manos- donde viajábamos cómodos y podíamos ver el paisaje que aún no estaba tan poblado como ahora.


Para mi era una emoción y un misterio ver este edificio y con el tiempo lo llegué a ver como un hito en el camino. Tan blanco y aséptico, tan distinto ha como está hoy: abandonado y gris.

Testigo del período industrializador de Puente Alto, yace cercano a la Papelera este edificio de hormigón que alojó a la Farmacéutica del Pacífico.

Hace unos 10 años atrás aún conservaba los grandes tambores donde se alojaban líquidos que para mi eran misteriosos y que me hacían ver más imponente este edificio, que hoy me doy cuenta es pequeño, pero singular y llamativo. No deja de ser peculiar un edificio tan Moderno y de líneas funcionales dentro de un pueblo más bien rural (en sus orígenes).


No he podido saber quién es el arquitecto o ingeniero, pero he encontrado una breve reseña de su funcionamiento, pertenece al libro de Ayan Quintana Molina, llamado Puente Alto, su pasado, su presente, donde el autor describe como era la vida de Puente Alto desde sus orígenes hasta el año 1962. Un interesante y nostálgico volumen que, dentro de sus escasos recursos de edición, es un valioso documento histórico.

“En 1964 se establece en Puente Alto esta farmoquímica. Antes estuvo ubicada en San Joaquín en Santiago, pero a raíz de que en la elaboración de su producto consume mucha energía eléctrica, se llegó a un acuerdo con la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones a objeto de abastecerse de energía de la planta que posee la papelera por resultarle más económica.

De la planta papelera recibe en su subestación 6.000 volts de corriente los que son convertidos en 330 volts, enviándola luego a los transformadores para 110 volts, transformando la corriente alterna en continua, la que usa para la electrólisis del agua oxigenada, que luego servirá para la fabricación de telas de las más importantes industrias textiles de nuestro país y para el uso de los laboratorios químicos chilenos.”*



domingo 14 de junio de 2009

Patrimonio para todos/as.

Hace más de una semana que se celebró el Día del Patrimonio, no obstante creo que aún estoy a tiempo de escribir algo sobre dicho evento.

No cabe duda que actos como estos se agradecen; conocer lugares y edificios que habitualmente vemos sólo por fuera es una oportunidad que nadie debería perderse, al menos nadie que tenga esa curiosidad por las construcciones históricas.

Nos propusimos con mi mujer recorrer uno de los circuitos (hay varios, dependiendo de la zona). El que elegimos fue el circuito oriente. Inicioamos el recorrido en Matucana 100, donde había una exposición algo deteriorada y poco cuidada, no era muy atractiva. Luego nos dirigimos a la Biblioteca de Santiago y posteriormente a la Dirección Meteorológica de Chile. Me sorprendió la belleza del edificio y de los objetos para medir los eventos atmosféricos de antaño.

La Casa de Moneda fue nuestra siguiente parada, donde en un breve recorrido se mostraba el proceso de creación de los billetes, monedas y medallas.

Nuestros pasos se dirigieron al Artequín, edificio de fines del siglo XIX, donde me llevé una grata sorpresa al ver tanta gente interesada en ver Arte y en que sus hijo/as también adquieran ese hábito.

La penúltima visita fue al Museo Ferroviario en la Quinta Normal. Nostálgico y a  veces triste recorrido. Ver esas enormes locomotoras estáticas para siempre no deja de abatir.
Sin embargo la gente se veía alegre y gozaba de ver aquellos fierros que alguna vez movieron al país.
En el pequeño espacio dedicado a fotografías y maquetas podía observarse un plano de la Maestranza San Bernardo, sin duda una gigantesca y compleja construcción.

Finalmente visitamos el Museo de Historia Natural. Me sorprendió su arquitectura interior y me recordó construcciones europeas que usualmente uno ve en documentales. No recordaba cómo era, creo que hace como veinte años que no lo visitaba.
Realmente es un bello edificio y, aquel día, se encontraba lleno de visitantes.

Un largo y nutrido día que me dejó con un sabor dulce y una sensación alegre, ya que, al menos por un día, los chilenos pueblan y gozan de nuestras patrimoniales construcciones.

miércoles 25 de marzo de 2009

Desde Buenos Aires. Inteligencia en el reuso.


En Febrero tuve unas breves, pero interesantes vacaciones en Buenos Aires con mi mujer. Recorrimos lo que se puede recorrer a pie de esta gigantesca ciudad. Tratamos de abarcar los lugares más representativos de la capital argentina, en un circuito hecho a base de un mapa referencial y ganas de conocer y descubrir lugares no señalados en el mapa.

No cabe duda que, para cualquier visitante, Buenos Aires es una ciudad alucinante y vertiginosa que se hace inabarcable y, a veces, inhumana, debido a sus enormes dimensiones.

Hay algo, sin embargo, que destaca, entre muchas otras cosas, de esta ciudad:la reutilización y la conservación.

El Metro (Subte se llama allá), se inauguró en 1913, siendo el primero en su tipo en Iberoamérica y todo el Hemisferio Sur. Esa línea corresponde a la actual línea A del Subte bonaerense.

Aquellos carros aún funcionan y son parte de la compleja red de líneas que ha generado el crecimiento de la red subterránea.

Sorprende el buen estado que presentan y el cuidado en la infraestructura propia de la época. Sin dudas, el que Buenos Aires sea una zona en que los sismos no ocurren ha ayudado a que este sistema siga funcionando.

No obstante, el respeto y conservación que ha demostrado la gestión gubernamental y la consciencia de los ciudadanos, son algo que sin duda ha contruibuido a que el pasado se conserve y siga funcionando hasta hoy.

Puerto Madero es otro ejemplo, pero en este caso apunta al reuso de antiguas instalaciones portuarias. No sería extraño que en nuestro país se hubiesen demolido para, sobre el terreno, construir un nuevo edificio. La visión porteña, apuntando a la conservación del Patrimonio, optó por la reutilización de la infraestructura -construida entre los años 1900 a 1905- de los docks (almacenes portuarios). Esto dio pie a un sector atractivo, moderno y turístico. Las gruas de carga también pasarona formar parte del recorrido del peatón y son un recuerdo permanente del pasado portuario de Buenos Aires, asi como de su impronta industrial.

Sin duda, una forma inteligente de reusar la arquitectura patrimonial. Un ejemplo digno de imitar.

Ver galería y enlaces >

Rodrigo González M.


Homenaje a su recuerdo. La desaparecida maestranza de San Bernardo.


Como muchos y muchas sabrán y habrán visto, la maestranza de San Bernardo fue demolida unos años atrás. No es novedad que se echen abajo edificios en la ciudad, ni que se contruyan en su lugar condominios, edificios de departamentos o bien casas en serie.


Tampoco es novedad que muchos de esos edificios que se demuelen sean antiguas construcciones con mayor o menor valor histórico.


Aquí me gustaría detenerme un instante. El carácter histórico de una construcción no lo hace un elefante intocable ni algo que sea imposible de intervenir. El carácter histórico de un edificio es dado por factores que le son propios a su construcción y propósito, pero que pueden reinterpretarse con respeto.


Muchas construcciones patrimoniales de nuestro país se encuentran abandonadas o esperando ser demolidas sin siquiera haberse emitido un proyecto que les dé una nueva vida. Pretender congelar el tiempo es imposible, pero sí es factible darle un nuevo uso a la Arquitectura del pasado.

Cuántas construcciones de inmenso y único valor se han demolido para dar paso a poblaciones abigarradas de casas que lo único que pueden ofrecer es “comodidad, y seguridad”, pero que bajo sus cimientos han sepultado de la manera más descarada el pasado y la historia del lugar.


Ese fue el caso de la maestranza San Bernardo, que luego de pasar largo tiempo en semi abandono, terminó siendo demolida para construirse en sus terrenos un conjunto habitacional. Y, de forma casi irónica, se dejó en pie dos naves, declarándolas patrimoniales. Sin embargo siguen su lento proceso de deterioro, siendo su único uso la filmación de algunos comerciales.



Recuerdo que hace algunos años, pasaba frente a la maestranza camino a la casa de mis abuelos en Isla de Maipo. Casi todos los fines de semana me deleitaba con ese enorme conjunto que se dejaba ver por varias cuadras, donde, tras la pared continua de ladrillos, asomaba algún techo de vagón. Por esa época se retiraron de circulación las micros “de colores” y fueron a dar ahí. Eran para mi un paraíso… me imaginaba el poder comprar una de esos buses y transformarlo en casa rodante. Mientras pasaba por ahí me ponía a identificar a qué recorrido pertenecía cada color.


Afortunadamente hace unos días, pude conseguir este material fotográfico que conforma un homenaje que Juan Carlos Seccia (encargado de la Unidad de Proyectos de la DAE, UMCE) hizo a su padre, quien fue trabajador de la maestranza durante años y que hizo de este lugar algo que marcó su infancia y que recuerda con nostalgia.


Con mucho respeto les dejamos con esta galería y agradecemos enormemente a Juan Carlos, quien nos facilitó generosamente este material. Ver galería >

Rodrigo González M.

martes 24 de febrero de 2009

Un pequeño edificio. Molino San Bernardo.









No sé si era por mi corta edad o por lo llamativo de la construcción que lo veía tan imponente. En la esquina de San José 010, en San Bernardo. Su blanca fachada me llamaba la atención y la forma de caja cerrada era particularmente llamativa. Además en la parte trasera unos silos y tuberías se elevaban transportando el trigo.

Hace unos meses pasé por ahí nuevamente, luego de años, y me pareció un pequeño edificio, casi sin importancia al lado de enormes molinos como, por ejemplo, el de Carozzi en Nos, obra de Emilio Duhart.

Sin embargo, es como esas pequeñas joyas escondidas, recuerdo vivo de arquitecturas pasadas y de vivencias de infancia. Pertenecen al imaginario colectivo de muchos/as seguramente y actúan como referente o ícono de un lugar. Su ubicación privilegiada, a un costado de la vía del tren y en una esquina muy transitada de la ciudad, hacen casi imposible el no verlo al menos por un momento.


Son los pequeños edificios y sus funciones, los que muchas veces nos ayudan a crear barrio y ciudad. Son estas pequeñas muestras de arquitectura industrial las que tejen, frecuentemente, la trama urbana y las relaciones de las personas con su ciudad.

viernes 13 de febrero de 2009

Proyecto patrimonial. Restauración de la fachada de la Catedral Metropolitana.

Catedral de Santiago

El ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, se reunió con el arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, con el fin de analizar el Proyecto de Restauración de Patrimonio Nacional que se implementará en su primera etapa en las fachadas norte y oriente de la Catedral Metropolitana.

"El estudio estará terminado el primer semestre del año próximo para luego pasar a la licitación y en seguida a la restauración", dijo Bitar.

Mientras Errázuriz valoró la iniciativa que, a su juicio, refuerza los valores, raíces culturales e identidad de la nación.

La restauración se podrá llevar a cabo tras un acuerdo del Gobierno con el Banco Interamericano de Desarrollo, por U$100 millones.

La Hora, pg. 2, Viernes 12 de Diciembre de 2008

viernes 28 de noviembre de 2008

French Teen Idol. Música para acompañar tus pasos.

Hace bastante tiempo hable sobre este grupo (que en realidad es un único intérprete). Navegando por ahí me encontré con esto: el álbum completo para escucharlo en línea.






Descarga: French Teen Idol. 2005








Descarga: Enlightened False Consciousness. 2007


Ideal para caminar por la ciudad.


R. González M.
Santiago. 28 de Noviembre de 2008.

lunes 17 de noviembre de 2008

Una silenciosa desaparición. El Hotel City de Santiago.

Los clásicos hoteles de Santiago desaparecen casi sin darnos cuenta. Hace unos años fue el Hotel Carrera (en el 2004 y antes el emblemático Crillón), de una arquitectura única e interiores ricos en decoración de la época (se inauguró en 1940). Luego de vender sus muebles, cuadros y diversos objetos que le daban un aire muy propio y singular, comenzó una etapa de "remoledación", bajando la altura de los cielos de sus 17 pisos y poniendo en lugar de las lámparas y faroles, canaletas de tubos fluorescentes.

Además los espacios fueron subdivididos para convertirlos en oficinas. Y ess así como actualmente aloja las oficinas del Ministerio de Relaciones Exteriores.

El cierre que siguió fue el del Hotel City, ubicado en Compañía 1063. Ya desde hace un tiempo venía viéndose este desenlace. Poca concurrencia, elevados costos de mantención y escasa promoción hacen pensar hasta qué punto es responsabilidad de los dueños mantener estos locales históricos.

Los municipios suelen mantenerse al margen de ellos, desatendiendo el valor que constituyen como polo turístico. Algo que no es menor si se piensa quea nadie le gusta llegar a una ciudad que no muestre Historia e historias, todos/as queremos visitar un lugar que nos hable de su pasado y cómo enfrenta su presente. El respeto al pasado es algo que valoramos en una ciudad y en un país.

Y, como ya es habitual, ni siquiera en la capital del país preservamos eso.



R. González M.
Santiago. 11 de Noviembre de 2008.

La Industrialización en Regiones. La Planta Carozzi de Quilpué.

La fábrica Carozzi de Quilpué, construida en el año 1907 por orden de Augusto Carozzi y que, luego de un incendio en 1970 hubo de reconstruirse, constituye un ejemplo de la arquitectura moderna enfocada a la industria.

Su peculiar distribución me llamaba la atención de pequeño, cuando pasábamos por ahí con mi familia bajo el puente que comunica dos naves de la construcción y, pese a que en esos años la fábrica y molino se encontraba en funcionamiento, mostraba un claro estado de abandono que me hacía verla con más ganas ya que su huella industrial se acentuaba y, al quedar la calle encerrada por ambas construcciones, una sombra permanente se proyectaba en ese tramo dando un aspecto lúgubre y solitario al conjunto.

Me gustaba ver los carros de tren que transportaban, supongo, el trigo o la harina y que yacían no muy lejos del camino vehicular. Lucían oxidados y añosos, siempre había uno al menos esperando no sé qué. Mi imaginación volaba y hacía andar esos carros y trataba de armar el interior de la fábrica, que siempre parecía cerrada.

Hace años que no paso por ahí, pero recuerdo con nostalgia de infancia ese tramo tan esperado y tan breve y nunca olvidaré ese puente que ya no recuerdo si era para el paso de los funcionarios y trabajadores de una nave a otra por sobre la calle, o para el transporte de las materia primas desde los trenes-silos que, herrumbrosos, esperaban volver a cargarse.
Imágen: Flickr



R.González M.
Santiago. 10 de Noviembre de 2008.

Irreparable Pérdida. La Inconsciencia Frente a la Memoria.

Poco menos de una semana ha pasado desde que me enteré de esta noticia. Sin exagerar me dejó medio descolocado y preguntándome cómo era posible que estas cosas sucedieran y no tuviesen mayor repercusión: habían demolido por completo las instalaciones de la ECA, en Quinta Normal.

Nuestra memoria como país, sin caer en patriotismos ni chovinismos, se está deteriorando y pareciera que la única huella de ello son los documentos gráficos, testimonios orales y escritos. Cuesta poder creer que sin más ni más el Patrimonio que se ha forjado lentamente a través de décadas se destruya de un día para otro.

Las políticas de conservación no son lo suficientemente claras o estrictas y los fondos que se destinan para la ejecución de ellas son escasos e insuficientes. No se entiende un país sin una huella identitaria que lo haga ser único. Eso se forma con el tiempo y es un conjunto de elementos inseparables que juegan entre sí: los factores demográficos, naturales, de relieve, orográficos, climáticos, raciales, económicos arman la idiosincrasia del territorio que, en nuestro caso se presenta bastante definido (por sus límites naturales).

Nuestro país, como tantos otros, se sumó a la industrialización y mecanización de los procesos productivos que su economía en esos tiempos necesitaba. Y fueron naciendo y quedando diversas fábricas, bodegas, refinerías impulsadas por las ventajas que traía el ferrocarril.

Y alrededor de aquellas los barrios obreros vieron la luz y con ellos las familias que en torno a la industria trazaban sus vidas: sindicatos, clubes deportivos, colegios, escuelas, liceos, gimnasios, protestas, paros, accidentes laborales, partidos de football, centros de madres, fuentes de soda, hora de colación, hora de salida… un sin fin de situaciones, construcciones y eventos que armaban la identidad del barrio. Todo ello quedó en la memoria de hombres, mujeres y niños que luego crecieron y, tal vez, vieron con nostalgia que las casas y fábricas donde jugaban ya no estaban y un enorme condominio se comenzaba a construir.

Es propio del ser humano su vínculo o necesidad de pertenencia a algo y eso le da valor a cosas que en apariencia no lo tienen, como los edificios. Y eso es porque las paredes guardan secretamente lo que han visto, algo de magia tienen esos lugares, algo que se impregnó en sus muros, la vida de quienes ahí estuvieron y desplegaron sus emociones quedó adherida y nos habla. Sin embargo algunos siguen sin escucharla o, lo que es más triste, no prefieren no escuchar.

R.González M.
Santiago. 07 de Noviembre de 2008.

martes 10 de junio de 2008

Caseta de Señales, Estación Puerto

La pequeña caseta de la Estación Puerto, en Valparaíso. Desde pequeño la miraba, ya era vieja, pero su forma me llamaba la atención. Inusual, no era como las casas, era diferente. Algo industrial y grasiento salía de ella. Sus vidrios curvos que miraban hacia los trenes que llegaban y los volúmenes que se superponían en un juego algo mesquino, dejando de lado la generalidad de la arquitectura porteña la hacían una pieza de joyería, pequeña, pero valiosa.

En una actitud que pareciera hacerse a un lado para dar paso a los trenes asomando apenas la cabeza, atenta a las señales que debía dar.

Y lo mejor de todo era que en ese punto los trenes bajaban la velocidad porque se aprontaban a llegar al fin del recorrido, así se podía contemplar con más calma los detalles de tan olvidada construcción.

Fotografía: TrenChile
Rodrigo G.M.
Quilicura, 10 de Julio de 2008. 17:12 hrs.

martes 4 de marzo de 2008

In These Hills





Este video es para verlo completo y detenidamente. Una filmación que juega con la edición amateur y casual, con cortes aparentemente aleatorios. Tomas casi meditativas de largos planos secuencia.
Un regalo a los ojos... y a los oídos.

El texto que aparece al inicio dice: Por sobre este lugar, en esas colinas, encontrarán las rocas.
Rocas con venas verdes, amarillas y negras. Dejarán el modelo definitivo con esas rocas. Lo pondrán por todo el Mundo y todo explotará.

Más información en: http://www.earlydayminers.com/

R.G.M.
Maipú, 04 de Marzo de 2008. 19:15 hrs.

viernes 23 de noviembre de 2007

M83 - Digital Shades


No hace mucho bajé este disco de los franceses M83. Es el último que han sacado. Fresquito. Literalmente, ya que su sonido es realmente nuevo para lo que la banda ha hecho. Mucho más atmosférico deja de lado los ritmos y estridencias (no es algo malo) de sus anteriores producciones. Propone sonidos suaves, pudiéndo incluso alguien encontrarlo New Age. Pero no, no es New Age. Es Electrónica pura.

A veces triste, otras nostálgico, algunas alegre; es un recorrido por varios pasajes. Escucharlo mientras se viaja es una sugerencia, al menos me "funcionó" muy bien. También mientras se está concentrado en algo, algún trabajo... no sé, una pintura, un dibujo, una maqueta... cada quien sabrá qué le acomoda más, sin embargo sentirá tal vez que el disco en un instante terminó. Y es así, tan pronto como termina, pasa. Incluso sus pistas parecen no diferenciarse. Algo que te mantiene dentro de un espacio, donde el tiempo asume un nuevo ritmo. Un título bien elegido: Sombras Digitales.



Rodrigo G. M.

Ñuñoa. 24 de Noviembre de 2007. 13:10 hrs.


Su sitio web está dentro de la lista de grupos en nuestro blog. Conócelos.