La pequeña caseta de la Estación Puerto, en Valparaíso. Desde pequeño la miraba, ya era vieja, pero su forma me llamaba la atención. Inusual, no era como las casas, era diferente. Algo industrial y grasiento salía de ella. Sus vidrios curvos que miraban hacia los trenes que llegaban y los volúmenes que se superponían en un juego algo mesquino, dejando de lado la generalidad de la arquitectura porteña la hacían una pieza de joyería, pequeña, pero valiosa.
En una actitud que pareciera hacerse a un lado para dar paso a los trenes asomando apenas la cabeza, atenta a las señales que debía dar.
Y lo mejor de todo era que en ese punto los trenes bajaban la velocidad porque se aprontaban a llegar al fin del recorrido, así se podía contemplar con más calma los detalles de tan olvidada construcción.
Fotografía: TrenChile
En una actitud que pareciera hacerse a un lado para dar paso a los trenes asomando apenas la cabeza, atenta a las señales que debía dar.
Y lo mejor de todo era que en ese punto los trenes bajaban la velocidad porque se aprontaban a llegar al fin del recorrido, así se podía contemplar con más calma los detalles de tan olvidada construcción.Fotografía: TrenChile
Rodrigo G.M.
Quilicura, 10 de Julio de 2008. 17:12 hrs.
Quilicura, 10 de Julio de 2008. 17:12 hrs.
1 comentario:
La tengo en mi blog. Es muy buen edificio, singular.
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