Al fin, después de mucho tiempo de trabajo y desidia (lo reconozco) y de no aportar con este atado desordenado de ideas llamado Los Postmodernos, he vuelto a escribir, sobre lo que nos gusta, sobre lo que le ocurre a nosotros como seres eminentemente urbanos, caminantes, buscadores impetuosos...Acá, en Valparaíso, lejos de la ciudad ajetreada, hay una calle sinuosa, larga, que asciende con suavidad por la quebrada mientras los cerros se acercan y los ruidos del centro se van esfumando poco a poco, la cual afortunadamente se conserva como un pequeño oasis no descubierto por la mayoría de las personas. A un lado del camino, llamado Avenida Santa Elena, y luego de pasar por un par de curvas suaves rodeadas de casas y negocios, aparece la magnificente e imponente estructura de la Fábrica Costa, respaldada por un cerro de bosques que le otorgan un carácter aún más dramático... El complejo es vasto y el terreno en el que se ubica no es muy grande, por lo que su construcción tuvo que elevarse por sobre los cinco pisos, y adelantarse en varios puntos hacia la calle, con lo que el espectador que pasa por el lugar nunca puede ver la magnificencia del edificio en su totalidad (y por ende, tampoco se le pueden tomar buenas fotografías), pero esto es sin duda una de sus bellezas, el que es una estructura siempre abierta a nuevas visiones y n
Sin duda, cuando lleguen esos días nuevamente, estaré aquí, tratando de captar en modestas imágenes lo irrepetible del momento. Por ahora basten un par de fotografías tomadas en un caluroso día soleado de marzo...

1 comentario:
Ese sector es muy interesante, todo está construido en función de la ya muerta fábrica Costa... Una amiga vive por ahí, y dice que cuando era chica, sonaban alarmas para despertar a todos... incluso las de almuerzo... y la de vuelta de almuerzo (todos se iban a dormir siesta a la casa).
Uff.. un sector lleno de historias, que vale la pena rescatar.
Saludos!
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