Es curioso a veces detenerse. Tener a la disposición de la mano y del cuerpo y de los pies el tiempo vacío, ahí, listo para ser llenado, viviéndose con improvisada rapidez. Una pequeña vuelta se transforma en un nuevo descubrimiento cada vez. Y ahora, en un impensado lapsus de tiempo, recorro la ciudad... mejor dicho, el centro de la ciudad, nocturna, dinámica, a la hora de salida de los trabajos, de los colegios, las febriles actividades diarias. Y como es día viernes, con mayor ahínco, con más ganas, una algarabía flota en el ambiente...
Los sutiles espacios conviven ahora en otro tiempo... hoy es otro el tamaño de la ciudad, de este centro de la ciudad. De esta plaza o bien esta serie de plazas que al recorrerlas y darlas vuelta se transforman en un continuo, en una inesperada cinta de Möbius entre los edificios y la gente.
Los pasos no tienen rumbo y sencillamente dan vueltas, se dejan llevar; por las luces, por los ruidos, atraído o huyendo de ellos; por las veredas atestadas, acá más angostas, allá mucho más amplias, tan amplias como una gran plaza. Por las vitrinas de las tiendas, con frios maniquíes contemplando la nada y el todo a la vez, las librerías, los kioscos en las esquinas, que me llaman a la detención, en la búsqueda incesante de llenar el tiempo y la mente. Por momentos soy tambien un maniquí inmóvil mirando los diarios, iluminado en cada kiosco, en cada esquina.
Y mientras la espera se acaba, tomo una pausa en el caminar y me posiciono en el monumento a Blanco Encalada, un pequeño pedestal que me permite ver a lo lejos -cual improvisada atalaya- a la persona que espero, mientras las micros pasan y pasan y la gente y los ruidos y las luces y la noche con ellos. Tan sólo unas gradas y ya está, un pequeño mirador-escalón urbano que mide los tiempos entre una calle y otra, entre un modo de calle y otro, entre la costa y el interior... un pequeño rincón iluminado que articula muchas cosas, pero que ahora, en este momento, tan sólo es mi reducto donde escribo estas líneas que ya se acaban, pues mi buen amigo Fernando ha llegado.
Ahora nos espera un café y una grata conversación... (pero eso es tema de otro posteo)
Archi(se)bastian
Valparaíso, Lunes 09 de Julio de 2007 - 03:10 AM
Valparaíso, Lunes 09 de Julio de 2007 - 03:10 AM
P.D. Harto tiempo sin escribir, no? Espero retomar el ritmo de semanas anteriores... tengo muchas cosas en mente, sólo espero poder concretarlas... aunque sea, ya que casi nadie se mete por estos rincones, para nuestro propio deleite y por el afán de hacerlo nada más...
En fin... eso sería por ahora....
Adios!
En fin... eso sería por ahora....
Adios!
1 comentario:
Me gustó mucho tu relato. Y, sí, pareciera que este espacio se ha hecho para escribir solamente y dejar nuestras impresiones visuales junto a ese escrito. Algo así como una lámina de taller.
A lo Sven "quiero que la lámina esté neeeeegra".
Que recuerdos... dignos de un posteo, pero acompañado de una foto del ¡pelao, pelao, pelao!
Publicar un comentario