Deambular errante.
Es borroso el cuerpo.
Mi cuerpo.
Son borrosos los cuerpos que me ven,
que veo... cruzando las aceras.
Guardo a las personas en pequeños rincones del pensamiento.
Olvidados.
Alejados de todo y de todos, allá, en rincones infinitos, dejo pasar a la gente frente a mi rostro.
No hay nadie más que yo y la ciudad. Solo algunas sombras que se mueven. A veces las vislumbro, las retengo un momento y ya no son sombras, son seres de carne y hueso, personas por un leve momento... seguramente por el mismo breve instante en que yo soy alguien para ellos, y luego la mirada se aleja... volvemos a ser sombras que se cruzan en la calle.
A veces me olvido de mi mismo y me dejo llevar por la huella de una calle, tras alguna sombra, guiado por el ruido o por el silencio, o por los pies sencillamente, sin nada que pensar, sin nada que buscar... O tal vez buscando algo, tal vez muchas cosas, quizás tantas, que son innombrables, incontables, inaguantables por mi cabeza... quizás en su infinito tamaño y densidad ya no significan nada.

Quizás sólo camino por caminar y pienso por pensar, sencillamente, dejandome guiar por un hábito mil veces realizado.
Y a veces sin darme cuenta vamos buscando algo, el deambulatorio constante se transforma en un ir, en un llegar, le vamos dando un sentido... construimos una llegada imaginaria en la cabeza y ahi estamos, frente a algo, frente a alguien. Le dimos dado razón de ser al viaje, y ahora es otra cosa, el día cambió, el sentido, la intensidad, el destino de mis pasos. De nuestros pasos, que ahora se cruzan, de nuestras vivencias que ahora se aúnan, se convierten en algo más fuerte, una conversación, una idea, un pequeño comienzo de algo mayor.
Nunca sé donde me llevarán mis pasos. Los reales y los del pensamiento. Los diarios y cotidianos y los trascendentales que giran y giran los designios del mañana, de mi mañana, del mañana de quienes me rodean... Nunca dejan de girar, nunca dejan de cambiar...
El mañana se está reescribiendo a cada instante,
mientras camino con el pensamiento y con los pies ya cansados,
mientras escribo estas líneas difusas,
mientras espero y anhelo, mientras sueño...
mientras me dejo adormecer por la realidad.
Sebastian Aguilar
Valparaíso, Sábado 05 de Mayo de 2007 - 20:20 hs.
Valparaíso, Sábado 05 de Mayo de 2007 - 20:20 hs.
P.D. Estas fotos no muestran nada especial. Son sólo pequeños recodos, pequeñas imágenes que pude captar sin saber mucho porqué, pero aquí están, de hace algunos días, de mi última caminata nocturna, de mi último viaje con el alma aturdida, de mi última búsqueda de lo desconocido, del último escape de mi mismo...