Desde hace algunos años se viene gestando un crecimiento inmobiliario explosivo en el centro de Santiago. Aunque para ser justos no ha sido sólo ahí, también en el sector de El Golf y la comuna de Ñuñoa se han erigido violentamente edificios de altura. No es exagerado decir violentamente ya que, analógicamente, ha sido como una cuchillada brutal al ritmo visual y urbano de, en especial, estos dos últimos sectores. En el caso de Santiago Centro no ha sido tanto por eso sino por la destrucción de antiguas casas y palacetes que, o se encontraban en franco deterioro o sencillamente pasaron a mejor vida siendo demolidos y vendidas sus ventanas, puertas, vigas y vidrierías, sin contar con los muebles y otros que estaban en su interior. Las inmobiliarias han visto con alegría cómo se ha abierto el plan regulador de ciertas comunas codiciadas por su ubicación y prestigio. No obstante han asesinado la existencia tranquila de estos sectores. Las cuadras han quedado rajadas por edificios sin alguna propuesta estética o arquitectónica. Simplemente son "edificios tipo", ofrecen: gimnasio, calefacción centralizada, piso alfombrado en las piezas, sala de eventos, piscina, dos o tres dormitorios, baño suite, estacionamiento. El espacio de áreas verdes consta de escaños (comprados en el Homecenter u otra tienda del rubro) y lamparitas decorativas (especialmente de esas lámparas bola, comparadas ahí mismo, claro está) que se insertan en jardines con uno que otro arbusto, flores, alguna palmera y mucho pasto. Obviamente no dejan de lado la seguridad: circuito cerrado de televisión, guardia, conserje y portería. Otro plus que se adjudican es la vista (en caso de que se encuentren en una zona que así lo amerite) o la ubicación, que es el caballito de batalla de muchas empresas inmobiliarias. Paradójicamente el lema o slogan de una de las empresas que más ha construído -y sigue construyendo- (Inverpaz) es "Creatividad Urbana". ¿Alguien puede explicar qué es Creatividad Urbana, cuando cada edificio que diseñan, proyectan y construyen es, por no decir idéntico, muy similar al anterior?Por otra parte, tampoco se puede negar que hay algo en el centro de Santiago que puede rescatarse. Tal vez las contrucciones carezcan bastante de originalidad o de un diseño que aporte, sin embargo claramente el perfil de Santiago se está viendo distinto. Al caminar por algunas calles la sensación de verse superado por las nuevas torres de más de veinte pisos produce una nueva percepción de la ciudad, pareciera que ésta tomara más presencia o, al menos, recordase que uno se halla en la capital del país. No está muy claro si esto es algo positivo o negativo a corto o largo plazo, pero sí está claro que caminar por el centro ya no es lo mismo... y cada día, velozmente, deja de ser como ayer.
R. G. M.
Santiago, 03 de Febrero de 2007. 14:25 horas.
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